Postura de Movimiento Ciudadano sobre la Presa El Zapotillo

El día de hoy, con la representación política y pública de este Movimiento de jaliscienses libres, estamos reunidos para poner el poder al servicio de los ciudadanos.

El propósito de esta rueda de prensa es clarificar la discusión en torno a la Presa el Zapotillo, porque hoy muy pocos jaliscienses saben lo que está pasando en su Estado. No sólo consideramos muy preocupante el atropello del que son víctimas los pueblos de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, sino que resulta muy grave que en esta discusión las autoridades se hayan dedicado a engañar y a desinformar a los jaliscienses; es sumamente alarmante que el Gobierno no ofrezca explicaciones y argumentos de sus decisiones.  

En la construcción de la Presa El Zapotillo, los jaliscienses hemos sido testigos de una historia de contradicciones y engaños que hoy llegan a un punto preocupante en el que es hora de que el Gobierno Federal dé la cara y el Gobierno del Estado defienda los intereses de los jaliscienses.

Este proceso, iniciado durante las administraciones panistas, derivó en una postura entreguista en donde los gobernantes les dieron la espalda a los pueblos de Los Altos y a las instituciones, a costa del futuro de los jaliscienses.

  • En abril de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que declara la reserva de las aguas nacionales superficiales de la cuenca del Río Verde, estableciendo que el volumen anual máximo para Guanajuato sería de 119’837,000 m3 de agua, y para Jalisco de 384’739,000 m3. En 1997 se publicó un nuevo decreto que reestablecía los volúmenes máximos, con un ajuste a la baja que afectó a Jalisco. Se reconoció que el volumen de agua de la cuenca disminuía.  
  • En septiembre de 2005, todavía en los Gobiernos de Francisco Ramírez Acuña y Vicente Fox, se firmó el convenio para la construcción de la Presa El Zapotillo, entre los Gobiernos Federal, de Jalisco y de Guanajuato, en donde se reestablecieron las caudales reservados para la Región de Los Altos y la ciudad de León, y se fijó la altura de la cortina en 80 metros. En este proyecto se reservaron los mismos 119 millones de m3 que le correspondían a Guanajuato y para Los Altos de Jalisco sólo 56 millones de m3.
  • En octubre de 2007 estos mismos gobiernos suscribieron un nuevo convenio, de espaldas a los jaliscienses y modificando la altura de la cortina a 105 metros, argumentando que con ello se abastecería de agua también a la zona conurbada de Guadalajara, aunque este objetivo nunca fue parte del proyecto original y nunca quedó claro que existiera el caudal suficiente para hacerlo. Posteriormente este convenio sería invalidado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En su origen, la Presa El Zapotillo nunca fue pensada para darle agua a la ciudad de Guadalajara, y precisamente por eso, de manera paralela se desarrolló el proyecto de Arcediano, que fue un fraude que les costó muy caro a los jaliscienses. En el proyecto del Zapotillo han estado y están presentes los mismos que hicieron negocios con Arcediano, y forma parte de la misma historia de engaños y ocurrencias, de irresponsabilidad y atropellos. 

Hoy, casi 20 años después del primer decreto, la historia de la Presa El Zapotillo huele a lo mismo que Arcediano, mientras que la grave problemática del agua está muy lejos de resolverse en Jalisco, alcanzando prácticamente un estado de emergencia y faltando aún el estudio de alternativas para la gestión del agua por parte de las autoridades.

 

El día de hoy, quienes formamos parte de este Movimiento, queremos exigir cuentas a las autoridades involucradas y hacer un llamado para que le respondan de frente a los jaliscienses, los siguientes cuestionamientos:
 

  1. La Presa El Zapotillo, que se construye en Jalisco, es para darle agua al Estado de Guanajuato, según lo declaró el Presidente de la República en la presentación del Programa Nacional de Infraestructura.


    Mientras tanto, las autoridades estatales han contradicho al Presidente, sosteniendo que el agua del Zapotillo será para Jalisco, aunque el mismo Secretario General de Gobierno reconozca que se necesita hacer un nuevo convenio de distribución.
 
La realidad, es que el día de hoy no hay certeza respecto a la distribución del agua de la Presa El Zapotillo. La realidad es que los jaliscienses no sabemos si se cumplirán los convenios existentes, dado que el firmado en 2007 que establecía la cortina en 105 metros es inválido, y dado que a la Conagua no le interesa cumplir el convenio de 2005 que establecía la cortina en 80 metros. La realidad es que estamos frente a un engaño, frente a  negociaciones hechas en la opacidad y de espaldas a los jaliscienses.
 
Paremos en seco el debate absurdo en el que los gobiernos del PRI quieren inmiscuir a Jalisco. Hoy lo único que está claro es que no existe un convenio de distribución firme, equitativo y justo, y que en palabras del Presidente de México, el agua del Zapotillo será para Guanajuato. Lo único que está claro es que nadie les está hablando con la verdad a los jaliscienses. Y mientras tanto, la Conagua se ha dedicado a ignorar y desdeñar a las mismas instancias creadas por el Gobierno del Estado para dialogar sobre este proyecto.
 
  1. Mientras en Jalisco seguimos sin tener claridad y nadie da la cara, en Guanajuato ya concesionaron el agua que llegará de El Zapotillo y la construcción de un acueducto en territorio de Jalisco, a la empresa española Abengoa, una transnacional reconocida por los tratos preferenciales y la colusión, que ha sido investigada por la Oficina de la Unión Europea de Lucha contra el Fraude.


    Adicionalmente, el día de hoy hay denuncias de propietarios de Los Altos, que han recibido amenazas de muerte ante la negativa de vender sus tierras para la construcción de este acueducto que llevará el agua a Guanajuato.

    Con ellos, y en otro estado, se está haciendo el gran negocio de la Presa El Zapotillo, a costa de los derechos y el agua de los jaliscienses. De esta manera, mientras Guanajuato ya tiene concesionadas las obras y planea la operación del abastecimiento de agua, en Jalisco ni siquiera tenemos certeza del costo de las obras y de las localidades que recibirán agua.   
 
  1. Al día de hoy, después de años en que la Conagua se ha dedicado a ocultar información, no está garantizado que el mismo caudal de agua que se calculó para la elaboración del proyecto de la Presa El Zapotillo en 2005, sea el mismo. ¿Están proyectando el mismo caudal de los decretos de 1995 y 1997? ¿Quién garantiza que 20 años después se contará con el mismo caudal? Si fallan las proyecciones, ¿bajo qué criterios se redefinirán las cuotas de distribución?, y más importante aún ¿quién pagará los platos rotos de un fraude multimillonario que además desaparecería tres pueblos de Los Altos de Jalisco?
 
  1. En el supuesto de que la Federación le reconozca sus derechos a Jalisco y nos toque algo de agua de El Zapotillo, persisten dos interrogantes fundamentales:
 
  1. ¿Quién va a pagar y de dónde van a salir los 5,000 millones de pesos (adicionales a los casi 6,000 que cuesta El Purgatorio) para el bombeo, conducción, distribución y potabilización de agua a Los Altos y a la zona conurbada de Guadalajara? 
  2. ¿Cómo va a impactar esta inversión en las tarifas de agua, particularmente para los habitantes de Los Altos de Jalisco?
 
  1. Precisamente a los ciudadanos de Los Altos de Jalisco es a quienes han mantenido en una situación de exclusión y desinformación, ya que hoy viven en una incertidumbre gravísima porque nadie se ha dignado a explicarles los efectos negativos y los costos ambientales que tendrá la Presa El Zapotillo, porque nadie les ha dado garantías de que no serán víctimas de un déficit de agua para mantener sus industrias y su producción agropecuaria, nadie ha reconocido las afectaciones ambientales y sociales derivadas del proyecto; porque nadie les ha hablado de frente para darles la seguridad de que el agua que hoy reciben no se perderá para abastecer al Estado de Guanajuato. Nadie les ha dicho que para poder cumplir con los volúmenes de agua que la Conagua promete al concesionario se corre el riesgo de dejar sin disposición de agua a Los Altos.
 
  1. Existe un consenso entre la comunidad académica y la sociedad civil internacional sobre los efectos negativos de las presas y embalses artificiales, que generan costos ambientales y sociales de gran magnitud. La apuesta de gobiernos inteligentes es desarrollar modelos de gestión integral del agua, que conserven las zonas de recarga de acuíferos, que aprovechen las aguas pluviales y que generen incentivos para el uso racional del agua tanto en los sectores agrícolas e industriales, como en el doméstico. En México, a pesar de que contamos con estos conocimientos y a pesar de que todos los gobiernos hablan de sustentabilidad, seguimos repitiendo las mismas fórmulas que han desaparecido comunidades y han destruido el medio ambiente, sin resolver la problemática del agua. Peor aún, hay señalamientos de que las autoridades han provocado crisis hídricas, por ejemplo en el Lago de Chapala, para legitimar proyectos de infraestructura que dañan el medio ambiente. 
 
  1. Finalmente, a pesar de que el Gobierno pretende dar por hecho la inundación de los pueblos de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, nosotros seguimos sosteniendo enérgicamente que se trata de un atropello del poder a sus derechos y a su dignidad. Refrendamos nuestro compromiso para defender a estos pueblos de Los Altos de Jalisco y recordarles que en este Movimiento tienen a un aliado en la defensa de su tierra y sus derechos.
 
Entendemos que el interés público está por encima de cualquier interés privado, pero en este caso, el Gobierno ha sido incapaz de acreditar la utilidad pública del proyecto de El Zapotillo para los jaliscienses. Ante esta falta de argumentos y ante la incapacidad para defender sus propios proyectos, el Gobierno del Estado no puede permitirle al Gobierno Federal atropellar los derechos de los ciudadanos de Jalisco. Todas las decisiones de un gobierno deben explicarse públicamente, con razones y con la verdad.
Mientras no se acredite la utilidad pública y la inviabilidad de otras alternativas, mientras el Estado no salga a dar la cara y ofrecer argumentos para la construcción de esta Presa, la desaparición de los pueblos de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, será una muestra de la voracidad del poder para hacer negocios privados. 

 

Frente a este cúmulo de interrogantes, mentiras y contradicciones, en representación de cientos de miles de jaliscienses a los que representamos, queremos plantear lo siguiente:

  1. Al Gobernador del Estado, le exigimos que lo que él mismo expresó el día 9 de mayo, sobre la opacidad de la Comisión Nacional del Agua, no quede simplemente en un discurso,

    e intervenga para que el titular de la Conagua venga de inmediato a rendir cuentas a Jalisco y a aclarar todas las interrogantes que se plantean en este documento. Dicha comparecencia no puede ser ante instancias creadas en medio de la coyuntura como cortinas de humo, sino ante los poderes públicos electos por los ciudadanos de Jalisco: el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo. 
 
  1. La resolución de la Suprema Corte, que invalida el proyecto con la cortina de 105 metros, puede ser repuesto con un nuevo procedimiento por parte de la Conagua. La solución de fondo a la problemática del agua en Jalisco no se resolverá por la vía jurídica, sino por una defensa decidida, por parte del Gobierno del Estado, de los intereses de los jaliscienses. Por ello, necesitamos que el Gobernador asuma su responsabilidad como cabeza del Poder Ejecutivo; que dé instrucciones para que los funcionarios del Gobierno dejen de mentirle a la sociedad; que abra toda la información y la haga pública; y fundamentalmente, que se expliquen con claridad los alcances del proyecto y se acredite el interés público del mismo, antes de que las obras continúen.
 
  1. Que el Gobierno del Estado, asuma el tema del agua como la prioridad número uno de la agenda pública de Jalisco y sea capaz de construir una propuesta integral y sustentable de gestión del agua, basado en principios de racionalidad y eficiencia, y que este proyecto se vea reflejado en una reestructuración del Presupuesto 2014 y en un plan de inversión multianual para el Presupuesto de Egresos 2015.
 
  1. Una vez más, el día de hoy, este Movimiento pone su representación pública y política al servicio de los jaliscienses. Y del mismo modo, le decimos al Gobernador que en la defensa de los derechos y los intereses de nuestro Estado, no valen los colores ni las diferencias políticas.
No aceptamos la falsa disyuntiva que algunos oportunistas, de manera perversa, han planteado, diciendo que si no se hace la Presa el Zapotillo, no habrá agua para Guadalajara. Todas las evidencias apuntan a que esta aseveración es una mentira rodeada de contradicciones. Nosotros queremos que nuestro estado y nuestra ciudad tengan agua con una política inteligente, sustentable y de largo plazo, queremos que se respeten los derechos de todos los jaliscienses, pero sobre todo queremos que el Gobierno deje de mentir y de una vez por todas dé la cara para resolver esta problemática.