El reto Guadalajara

Jal.| 27 sep. 2015

Hablando de retos, si el Gobierno de Enrique Alfaro logra poner en el centro de las decisiones a los ciudadanos y consolida al interés público por encima de los intereses privados de unos cuantos, sin duda Guadalajara será la cuna del despertar ciudadano en México.

Pero, ¿de qué estamos hablando cuando planteamos una forma diferente de hacer las cosas, de poner en el centro a los ciudadanos, en qué va la ciudad que queremos, qué significa apostarle al buen gobierno?

El nuevo diseño del Gobierno se orienta a buscar resolver los problemas de la Ciudad para brindar condiciones de vida digna para todas las personas. Este modelo organizacional funcionará como una red de trabajo colaborativo, con visión común, alineado a las necesidades de los tapatíos mediante la colaboración de los ciudadanos y el Gobierno.

Los recursos, el trabajo y las capacidades del Gobierno se agruparán en cinco coordinaciones de gestión enfocadas a resultados. Servicios Municipales estará concentrada en tener servicios públicos de calidad y con apremio; Gestión Integral de la Ciudad, enfocada a diseñar la mejor ciudad para vivir; Construcción de Comunidad, centrada en la construcción de ciudadanía; Administración e Innovación Gubernamental, con el objetivo de tener un gobierno ágil, austero y efectivo; y Desarrollo Económico y Combate a la Desigualdad, cuyos esfuerzos estarán orientados al combate a las desigualdades a partir de la generación de oportunidades para todos. Para encabezar los esfuerzos del nuevo Gobierno ha sido invitada una rica mezcla de visiones, experiencias, talentos y trayectorias que están encarnados en ciudadanos valiosos y trabajadores.

En días pasados han sido presentados diversos perfiles variopintos encargados de las nuevas responsabilidades del Gobierno. En un ejercicio como éste es entendible que existan reparos, las manifestaciones son valiosas y escuchadas con mucha aplicación; sin embargo, estamos convencidos que serán los desenlaces que vayamos entregando en este Gobierno lo que deba ser ponderado. La tolerancia ante las primeras decisiones tomadas por el nuevo Gobierno es necesaria si entendemos que buena parte de la crítica viene de quienes no quieren que nada cambie, que las cosas no se muevan, que sigamos sumidos en la mediocridad mientras perdemos de vista las posibilidades infinitas que se crean a partir de un buen Gobierno. El camino no ha sido fácil, llevamos años provocando y luchando para que las cosas cambien, nunca hemos estado dispuestos a aceptar que el desastre administrativo, la irresponsabilidad en la gestión, la corrupción y la ineficiencia puedan aceptarse como modelo de Gobierno.

Somos muchos los jaliscienses que hemos puesto nuestra confianza en el proyecto que encabeza Enrique Alfaro y esperamos que no se traicione la confianza de la gente. Parado también del lado de los que integramos este proyecto puedo decir que estamos conscientes de los retos y la gran responsabilidad asumida; sabemos el tamaño del desafío y asumimos la carga con valor. Estoy convencido que no les vamos a fallar.

Finalmente, quiero decir que si bien podemos pensar que los remedios vendrán de un modelo de ciudad y de Gobierno que tenga visión de desarrollo, que conecte el impulso de los barrios y colonias como nuevos centros de vitalidad, y que busque a toda costa una vida digna integral con una escala metropolitana, las soluciones serán posibles si logramos que los ciudadanos propongan y decidan sobre las necesidades que ellos mejor conocen y que saben que son importantes para mejorar la vida de sus comunidades. Hoy existe una oportunidad histórica de convertir a Guadalajara en la cuna del despertar ciudadano.

 
Próximo Jefe de Gabinete del Ayuntamiento de Guadalajara.

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