El Instituto Federal Electoral tiene la obligación legal de alentar la participación ciudadana y la cultura cívica

Noticias| 20 Mar 2014

Ciudad de México

20 de marzo de 2014

 

 

EL INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL TIENE LA OBLIGACIÓN LEGAL DE ALENTAR LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y LA CULTURA CÍVICA

 

  • Las bancadas en el Congreso de los partidos dominantes no han reformado la Constitución para que exista el voto razonado

 "Soy partidario que haya un Instituto Nacional Electoral. Los gobernadores actúan como reyezuelos en sus entidades, controlan los congresos estatales, nombran a los órganos autónomos, los institutos y los tribunales electorales están a su servicio".

Palabras de Dante Delgado Rannauro, coordinador de la Comisión Operativa Nacional de Movimiento Ciudadano, al participar el 20 de marzo de 2014 en el Foro "23 años de vida democrática del IFE", en el que abordó el tema"El IFE y el sistema de partidos políticos de México".

Saludo a Benito Nacif, presidente del Consejo General del IFE, a la señora y señores Consejeros del Instituto Federal Electoral, de manera especial a María Marván, a Marco Antonio Baños y Lorenzo Córdova.

Participo en este importante foro que celebra el 23 aniversario del Instituto Federal Electoral, regulado por sucesivas e interminables reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales y a la Constitución a partir de 1990.

Tiene una estructura nacional que parte de oficinas centrales, estatales y distritales para organizar únicamente dos procesos electorales cada seis años. Respeto su opinión si les parece correcto que así sea, pero eso hace sin duda a nuestra democracia la más cara del mundo.

El gasto de operación del IFE y el financiamiento a los partidos políticos nacionales es enorme. Y si a ellos sumamos los 32 institutos electorales estatales que también organizan, cada uno de ellos, dos procesos electorales cada seis años, hacen un inaceptable, costoso aparato, doblemente oneroso para la sociedad nacional.

Con o sin elecciones tenemos instituciones con presupuestos anualizados. En una  democracia avanzada hay menos órganos electorales, más compactos, que operan antes del proceso electoral, aunque también debemos reconocer que hay países donde los partidos políticos bajan la cortina una vez que pasa el proceso electoral. Pero cuando tenemos un país como el nuestro, con la mitad de la población en la pobreza, donde la mitad de la gente vive con dos salarios mínimos o menos, bajo ninguna circunstancia podemos darnos el lujo de dilapidar cuantiosos recursos económicos en las elecciones.

Debo reconocer el trabajo profesional del Instituto Federal Electoral. Finalmente lo que acabo de decir no es responsabilidad del IFE, porque ustedes actúan conforme a lo que dice la norma y la norma se hace en el Congreso; la hacen los partidos que han querido repartirse para sí el presupuesto público, las prerrogativas públicas, al secuestrar los tiempos del Estado en medios electrónicos de comunicación.

Acaban de celebrar elecciones presidenciales en Chile, país en el que todos los candidatos tienen igualdad de oportunidades en tiempos en radio y televisión; en México no es así. Hay paridad en espacios de radio y televisión, pero cuando no hay elecciones, cuando hay comicios. Durante los procesos electorales en nuestro país, los tiempos spotizados se distribuyen mayoritariamente para el PRI, para el PAN y un poco para el PRD.

¿Cuál es el problema de spotizar inequitativamente los 48 minutos que se tienen en tiempos en radio y televisión?

 Que no permiten el voto razonado.

Los señores dirigentes de los partidos políticos dominantes y sus bancadas en el Congreso no han reformado la Constitución para que exista el voto razonado; y si el Instituto Federal Electoral tiene la obligación legal de alentar la participación ciudadana y la cultura cívica, ello va de la mano con la necesidad de propiciar, en consecuencia, el voto razonado.

Soy partidario que haya un Instituto Nacional Electoral. Los gobernadores actúan como reyezuelos en sus entidades, controlan los congresos estatales, nombran a los órganos autónomos, los institutos y los tribunales electorales están a su servicio. Por eso creo que una Institución Nacional debe regular y, sobre todo, simplificar la vida democrática del país, eliminar los elevados costos del dinero, multiplicados estructuras en 32 estados. Ojalá se pueda llegar a eso.

Ya que hablamos del voto razonado, y toda vez que la ley secundaria de la reforma política solamente la manejan en el PRI, porque el PAN y el PRD ni siquiera la comparten todavía con sus diputados, no la conocen, los invito a que mediante un voto razonado motiven que de los 48 minutos de tiempo en radio y televisión que corresponde a los partidos, un porcentaje importante, al menos el 15 por ciento, se ceda para que haya debates entre dirigentes y candidatos  en todos los niveles: desde las principales presidencias municipales y los distritos electorales, hasta la Presidencia de la República.

También los convoco a que determinen que cuando no haya elecciones, tanto el IFE como los partidos políticos dispongan del tiempo que actualmente se regula por el 12.5 por ciento del tiempo oficial, para que el IFE vuelva a generar debates; tal vez no con los actuales procedimientos acartonados, sino mediante el aprovechamiento de televisoras, conductores más ágiles, con métodos más abiertos para que, efectivamente, haya debates entre las dirigencias políticas.

Lamento mucho que el formato de este foro no permita el derecho de réplica porque, lo digo con todo respeto, no venimos aquí a  lisonjearnos de lo que ha pasado, mucho menos a rendirles tributo a muchos errores lamentablemente presentes en legislaciones que van más allá del Instituto Federal Electoral. Insisto: el IFE tiene solamente la obligación legal de aplicar la norma.

Imaginen ustedes que las reglas en la carrera olímpica de 100 metros planos fueran que el campeón olímpico de la competencia anterior, tuviera ahora, por ese solo hecho, 15 metros de ventaja sobre todos los demás competidores; que a la medalla de plata en la prueba olímpica anterior, se le concedieran ahora 10 metros de ventaja, y a quien hubiera obtenido la medalla de bronce en la misma competencia anterior, se le regalaran en esta ocasión 5 metros de ventaja. Y que a partir de esta competencia con reglas desventajosas e inequitativas, se decidiera quién es el nuevo campeón olímpico.

Claro que en el deporte son inaceptables estas reglas injustas. No existen. Pero se aplican en el procedimiento para los procesos electorales en México, promovidas y aprobadas por los partidos dominantes para su propio abusivo e injusto beneficio.

Resulta de lo anterior que, en materia de radio y televisión, los partidos que tienen candidatos fuertes y competitivos, no pueden disponer del mismo tiempo que se concede ventajosamente a los partidos hegemónicos. De ello deriva también que sus candidatos lleguen al poder con subterfugios, sin debatir ideas y propuestas, mediante el aprovechamiento de programas institucionales que lamentablemente no regula la ley, y que se atreven a ser partícipes o cómplices de acuerdos como el Pacto por México, que en estricto sentido violenta el orden electoral del país.

Además, las presuntas reformas estructurales que se han aprobado, particularmente la energética, no están incluidas en la plataforma electoral del PRI ni la del PAN. Y eso no obstante que son los partidos que están impulsando una reforma contraria a los intereses del país, sin haber tenido mandato directo ni electoral para ello.

Por eso es mucho lo que tenemos que hacer. Creo que podemos avanzar, que es necesario que en el debate de la legislación secundaria que está por venir, se escuche a los expertos, a quienes son consejeros electorales y a otros académicos, para que den sus puntos de vista.

Que no los adviertan trabajando en lo oscurito, ni entre unos cuantos que se sienten privilegiados y que sustituyen así la soberanía del Congreso de la Unión; porque solamente por consigna política y a veces sin conocer el contenido de las normas, están siendo aprobadas.

Amigas y amigos: 

Yo quiero felicitar, de verdad y de corazón, a todo el personal del IFE. Debo decir además que no termina el IFE, sino que se transforma en el Instituto Nacional Electoral.

Estoy seguro de que sabrán responder en tiempo y forma a la nueva responsabilidad que la Constitución, tan manoseada, mandata. Quiero decir asimismo que Movimiento Ciudadano avala el que los Consejeros Electorales electos por la Cámara de Diputados en el proceso anterior,, puedan continuar en el desempeño de sus cargos, incluso para terminar los períodos para los que fueron electos.

Hacerlo así significará que se está honrando el trabajo del Consejo General que hoy les han venido a reconocer todos los dirigentes de los partidos.

Muchas gracias. Movimiento Ciudadano está presente. En 2013 fue la fuerza notable de mayor crecimiento y lo volveremos a hacer en el 2015.

Muchas gracias.

 

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