Peña llega a su segundo informe, ¿con muchas reformas y pocos resultados?

Réplica de Medios| 1 sep. 2014

CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) - Tras 21 meses en el poder, el presidente Enrique Peña Nieto entrega al Congreso este lunes su segundo informe de gobierno, presumiendo la aprobación de 11 grandes reformas en menos de dos años de gestión, pero con un saldo negativo en áreas como seguridad, crecimiento económico y generación de empleos, según cifras oficiales y analistas consultados. 

En seguridad, por ejemplo, el número de homicidios dolosos en los primeros 20 meses de mandato de Peña Nieto -sobre los que hay información disponible- bajó en 21% en comparación con los últimos 20 meses de su antecesor Felipe Calderón (2006-2012). Sin embargo, tomando en cuenta los mismos periodos, la cantidad de secuestros subió en 15% y la de extorsiones se elevó en 24%.

En economía, el crecimiento previsto para 2014 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) es de 2.7% del Producto Interno Bruto (PIB), menor al 4% con el que cerró 2012.

"Hasta el momento, lo que tenemos es un alud de discursos y una ausencia de resultados", dijo en entrevista el académico Alberto Olvera, sociológo de la Universidad Veracruzana (UV).

Las reformas bajo el brazo

En el primer tercio de su mandato, Peña Nieto presenta como el principal logro de su gobierno la concreción de 11 reformas estructurales, aprobadas en el Congreso gracias a las alianzas que el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) tejió con las principales fuerzas de oposición, los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD).

Seis de estas reformas son de corte económico: laboral, en competencia, en telecomunicaciones, financiera, fiscal y energética, con la que se abrió el sector petrolero y eléctrico a la inversión privada nacional y extranjera. Las cinco reformas restantes son la educativa, la nueva Ley de Amparo, el nuevo Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP), la de materia político-electoral y la de transparencia.

Peña Nieto afirma que con estas reformas México logrará "transformarse" y convertirse en una potencia global. Sin embargo, los analistas dudan de que estas medidas vayan a rendir frutos con rapidez, por factores como la influencia de la economía de Estados Unidos y la lentitud con la que suelen fluir las inversiones.

"Me temo que no habrá resultados en el corto plazo, y muy probablemente tampoco resultados significativos en el mediano plazo, en lo que resta del sexenio, por dos razones: que la economía norteamericana no se va a recuperar de manera significativa y, segundo, porque la inversión extranjera tardará en llegar", dijo Olvera.

Otros analistas consultados previamente, además, consideraron que Peña Nieto no debe dar por cerrado su "ciclo reformador", sino atender otros temas pendientes como las reformas relacionadas con el combate a la corrupción.

Acciones "reactivas" en seguridad

Javier Oliva, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que otro de los grandes pendientes de Peña Nieto es dar resultados claros en el combate a la inseguridad.

El mandatario ha realizado cambios en este campo -como concentrar el tema en la Secretaría de Gobernación (Segob), dividir al país en regiones y crear una Gendarmería para enfrentar a la delincuencia-, aunque ha mantenido aspectos de la estrategia de Felipe Calderón como la presencia de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública.

Al respecto, Oliva señaló que uno de los pendientes del gobierno federal es aumentar los recursos para el Ejército y la Marina, puesto que son de los más bajos de la región al representar apenas 0.49% del PIB.

"Están pidiéndoles mucho sin darles los recursos apropiados. En ese sentido, también hace falta un mayor compromiso", dijo en entrevista.

Agregó que si bien el gobierno federal ha logrado una mayor coordinación entre sus dependencias, sigue reaccionando a los problemas en lugar de prevenirlos, como ha ocurrido en Michoacán y Tamaulipas.

"En vez de prevenir los acontecimientos, que para eso sirven los trabajos de inteligencia y seguridad nacional, se actúa de manera reactiva", dijo.

En los primeros 20 meses del mandato de Peña Nieto se registraron 29,417 homicidios dolosos, 21% menos que los 37,421 de los últimos 20 meses de Calderón, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

En contraste, los secuestros fueron 2,735, 15% más que en el periodo previo (2,374), y las extorsiones 12,634, lo que representa un alza de 24% sobre los últimos 20 meses del sexenio calderonista (10,187).

Bajo crecimiento, alto desempleo

Por otra parte, los retos de Peña Nieto en materia económica se reflejan en que el crecimiento en sus primeros dos años de mandato ha sido menor al que se registró en 2012, cuando cerró en 4%. 

En 2013 alcanzó apenas 1.3% y la Secretaría de Hacienda calcula que será de 2.7% en 2014. Sin embargo, el pronóstico original de la dependencia para este año era de 3.9%. 

A esto se suma que la tasa de desempleo en julio pasado se ubicó en 5.47%, un punto arriba del 4.47% con el que cerró en 2012, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

"La mejoría de la economía familiar no es más que un buen deseo. Los mexicanos que viven al día, preocupados por el empleo y la falta de oportunidades, son hoy más y no menos", escribió el economista Gerardo Esquivel, de El Colegio de México (Colmex), en un artículo publicado el viernes en el diario El Universal.

La semana pasada, el Centro Pew de Investigación, con sede en Estados Unidos, dio a conocer una encuesta según la cual la popularidad de Peña Nieto bajó de 57% en 2013 a 51% en 2014, principalmente por el descontento de los mexicanos con la situación económica del país.

Otra encuesta difunda en agosto por el diario Reforma indica que la aprobación de Peña Nieto se mantiene en 50%, mismo porcentaje que en 2013, pero su desaprobación subió de 30% a 46% en un año. 

Hace algunos días, el mandatario afirmó que con las reformas que ha conseguido México logrará crecer entre 5% y 6% para el cierre de su mandato en 2018, mientras que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró que el presidente gobierna con base en un programa, no en índices de popularidad. 

"(Peña Nieto) es un presidente que no trabaja encuestas en mano. Un presidente que no toma decisiones viendo índices de popularidad. Un presidente que no hace valoraciones políticas para la toma de decisiones que tienen como efecto la mejoría de las condiciones de las familias mexicanas", dijo el funcionario.

La implementación de las reformas impulsadas por el presidente comenzará en los próximos meses, cuando las autoridades esperan que éstas rindan sus primeros frutos.

A la par, en octubre inicia el proceso electoral que culmina con la elección intermedia de junio de 2015, en la cual se renuevan la Cámara de Diputados y nueve gobiernos estatales, y que sirve a la ciudadanía para evaluar los resultados del actual gobierno.

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